El Extranjero

El porqué del tiempo, queda indefinido cuando somos atemporales y sin dimensión.

Momo

- ¿A dónde vas? - Le preguntó a Casiopea. - Al futuro, a encontrarte...

Los Distorsionadores

Requería, quizás, una pluma feroz y viva. Jugar con lealtades absolutas, insultos prestos, ingenio y viveza en el resultado de su ataque a otros...

El amor y el pacto

El monstruo dormía latente mientras no mirara la luna. Hubo un pacto silencioso de los números. No le dijiste a qué se debía. Era un susurro...

Cómo jugamos en este blog

Las reglas de este juego no pueden ser más simples: queremos seres pensantes, propios, de inteligencia viva que sepan aportarnos su personal punto de vista.

Tu presencia... es...

El sol se asoma nuevamente y el universo gira,
el viento y sus desiguales movimientos refrescan el aire,
los minutos caminan acompañando a la vida,
mientras la luz se escapa dándole bienvenida a la noche…
 Y así pasan los días, uno tras otro, pasan semanas,
 y los antes presentes permanecen ausentes,
quietos, especulando, pensando,
esperando el momento adecuado para renacer como en el pasado…
 
 Qué esperas?... tú, si tú… ayer contabas tus vivencias, tus historias,
compartías  tus ideales… tus victorias... tus derrotas… tu vida misma…
muchos esperan tu regreso, quizá con morbo, quizá con alegría,
con lo que complementa ese adjetivo personal que cada uno le signifique…
Deja en el baúl de los pesares y las angustias todo lo que te impide volver…
Saca la casta, el coraje, la valentía!, sácate a ti mismo,
vuelve,  seas luz, oscuridad, claroscuro o tinieblas, pero vuelve,
Tu presencia... es...


O. Ahyos.

El reto


Cuando aceptas un reto, tienes que estar consciente de todo lo que eso implica. Te tengo un reto,  pero ¿lo harás?

Lo evalué. ¿Cómo podría contestar eso sin conocer los ponderantes? En algún lugar de tu memoria nace el “I dare you”

-Se han ido contigo.
                 
                         - ¿Quiénes?

-Mis letras, todas, silenciosas. 

                      -   No pidas de ellas lo que no existe…

-Me pertenecen.

Te observo en silencio, rebelde.
¿Por qué habría mi pluma de obedecerte?

¿Porqué se liberan furiosas en un lienzo y no se calman hasta hallarte?
Con otro nombre, susurrando en el encuentro las verdades de antaño.

He dejado de preguntármelo.

En la mente exhausta, ellas van a ti, y nada puede hacerse…  y allá a los lejos, en esa misma dimensión que nos atrapa, el universo vuelve a inventarse en tu sonrisa, una vez más...


Sonreirte a la distancia...



La oscura y fría noche escenifica una de las mejores locuras que jamás habían sucedido,
el constante sonido melodioso de las teclas asistía el suceso, en silencio, oculto tras la vergüenza social que con ojos de verdugo buscaba una víctima inocente por culpar…

La constante lectura de los sentidos ahí expuestos, transformaban esa noche en un paraíso
pequeñito, diminuto, oculto, en silencio… inquietante… voraz… dulce y feliz…

Por momentos la mirada se perdía en el claroscuro de esa habitación, extendiendo cual ansia reservada tu rostro hacia arriba, total, pleno…y en esa bella formación tu cintura retraída cual dramático fuego dominante del objeto del deseo...

Ni la más bella obra de Picasso, ni la más exquisita lectura de Molliere tenían comparecencia alguna con esa sobria e inteligente osadía, valiente, inocente y chispeante... como suelen ser las experiencias que nacen del atrevimiento circundante de la entrega que sobre limita el afecto…


Te sonrío,  y me devuelves la sonrisa, señal inequívoca de una dulce sintonía que va más allá de lo especial...

O. Ahyos.