El Extranjero

El porqué del tiempo, queda indefinido cuando somos atemporales y sin dimensión.

¿Un cafecito?

Me morí de celos por el vuelo inconstante de tus alas dormidas. No importan los nombres, todo, de repente es confuso. Nuestros ojos se encuentran en el universo y los mares, hoy precisamente, de todos los días que te definen, hoy que me marca y desgarra, que creo tus ojos, tus manos, tus letras... que había dejado ir tus sueños y regresas con tormentas de arena. Te encuentro de nuevo, sin encontrarte, porque esa es nuestra danza de siempre....