El Extranjero

El porqué del tiempo, queda indefinido cuando somos atemporales y sin dimensión.

Blue Moon for the Soul

La luna azul, callada con su nuevo color, me miraba. Quizás era su presunción, o esa melancolía amorosa que hace tanto tiempo no padezco, pero la prefería roja e imperfecta vibrando allá, a lo lejos, en la oscuridad de la noche, justo antes del suceso. Pero bueno, era azul. Su luz se colaba entre las persianas de manera objetiva. No le importaba que su permanencia fuera etérea o le diera un tinte triste al "bip-bip-bip" de la máquina pegada a...