10 de Mayo o cualquier otro día



Las migajas de vida que nos dejan los hijos

después de remontar su vuelo a otros destinos,

las astillas que quedan de recuerdos de infancia…

imágenes, instantes, de alegría milagrosa

alimentan y encienden la fogata en el alma

que una mamá conserva como el mayor tesoro…

y si su voz nos llega de infinita distancia

o su abrazo y sus besos en papel o en pantalla,

o un detalle,  una letra, un dibujo, un te quiero

y el tiempo de la ausencia se borra como magia…

Una vez en un año… o una vez cada día

las “gracias” de los hijos nos vuelan de alegría:


¡ No necesitas más para seguir viviendo

aunque seas nada más un recuerdo en su vida!



Marimari                                                Isa Márquez