Sólo un beso...

Me construyo en las eras.

Somos lo mismo, no somos. 

El pincel brillaba hábil en sus manos. Siempre tuvo talento. La música, el arte... pero lo suyo era la pintura. Comenzó con el lápiz, casi desde niño. Sus bocetos empezaron a mostrar influencias interesantes.  Poco a poco su sensibilidad quedó plasmada. 

Han pasado los años. Enfrentamos la muerte. Hemos atravesado varias vidas. 
Hoy hace algunos años nos preparábamos para festejar el cumpleaños de Mari.
¡FELIZ CUMPLEAÑOS MARI! Este es tu regalo. Hecho con mis manos. 

 Iban a ser los últimos días de vida de nuestro Ángel, murió el día del padre.  Le sobrevivimos al salvador de vidas, Mau, cambiamos tanto, le dolimos tanto. Hoy tuve que recordarlo. Nuestro Bin. 

Me pregunto qué diría hoy al observarnos así, de lejos, intangible, las nuevas vidas que él no conoció... casi 10 años de esto. ¿Cómo fue posible que la vida siguiera, cuando el aliento se detuvo sin tregua, al irse él? No lo creía posible entonces, pero curiosamente, la evolución siguió...

Apesar del duelo, y el crecimiento, sobrevivió el pintor. Los continentes han cambiado. Ha encontrado sueños, ha creado vidas. Hoy lo observo en ese beso, y sonrío. El arte, como los buenos vinos, madura: para muestra, el óleo. 

La descripción del amor perfecto: es sólo un beso:


Óleo: Mauricio Foubert.

http://www.mauriciofoubert.com/